Cómo elegir pisos
- 8 ago 2014
- 3 min de lectura
Para saber cual piso es el que mejor se adapta a nuestras necesidades, debemos empezar preguntándonos: ¿ para qué y dónde vamos a utilizarlo? Es fundamental definir usos y cuestiones particulares: qué transitado es el piso en cuestión, con cuanta frecuencia se limpiará, qué durabilidad esperamos, cual es el grado de exposición a la humedad, agua o sol, si se necesitan condiciones sonoras especiales, etc.
No todas las clases de pisos se adaptan a las mismas exigencias, incluso algunos lo hacen mejor que otros. Para una buena elección, debemos tener en cuenta qué vamos a necesitar, para qué y dónde lo vamos a utilizar. Antes que una decisión desde lo decorativo, los pisos deben poder adaptarse al uso y las condiciones ambientales existentes.
Pisos de Madera:
Los pisos de madera aportan calidez al ambiente y ofrecen alta resistencia al paso del tiempo. Utilizando el tratamiento adecuado se pueden colocar en cualquier habitación de la casa, aunque van mejor en lugares que no estén expuestos a la humedad, el agua o la luz solar. La mayor dificultad en la elección de pisos de madera, es reconocer y elegir la madera apropiada.
Sin la orientación profesional adecuada, elegir la madera no es tarea fácil. Se requiere de cierta información del proveedor acerca del estacionamiento y secado de la madera, pues de ello dependerá básicamente su calidad y rendimiento. Pero no siempre podemos acceder a esta información y, de hacerlo, saber luego qué hacer con ella. Por eso recomendamos, en este punto, ir en busca de asesoramiento profesional.
Alfombras:
Las alfombras ofrecen calidez y confort. Aportan valor estético a la decoración y poseen propiedades de aislamiento térmico (aíslan del frío) y acústico (absorben el sonido y contribuyen al silencio). Además, son fáciles de colocar sobre otros pisos sin tener que hacer obras.
Sencillas o sugestivas, las alfombras se adecuan a todo tipo de ambientes, siempre que no entren en contacto con humedad o agua, por ejemplo en baños y cocinas. También se debe evitar la colocación de alfombras en lugares con personas alérgicas a los ácaros.
Ceramico y Porcelanato:
El cerámico es básicamente una pieza conformada de una mezcla en arcilla y agua, sometida a cocción y de terminación porosa (llamada bizcocho). Algunas poseen una capa de esmalte, otorgándole una terminación lisa y suave al tacto, además de mayor resistencia a los golpes y las manchas.
El porcelanato, en cambio, es una masa uniforme a la que se le adhiere color y se la puede confeccionar en distintas terminaciones: lisa, rugosa o con textura.
Su proceso de cocción a altas temperaturas los hace sumamente resistentes y su terminación permite un fácil mantenimiento y limpieza. Como suelen estar esmaltados -mate, brillante y satinado- son sumamente impermeables y por lo tanto ideales para baños y cocinas (no absorben grasa ni humedad).
Las cerámicas y porcelanatos que se utilizan en el piso son más pesados y duraderos que las que se utilizan en las paredes y otras superficies, pues deben soportar el impacto de las pisadas y el peso de los muebles.
Se colocan siempre sobre el contrapiso que debe estar firme y nivelado. Las juntas no deben ser menores a 3 mm. No necesitan ser curados ni tratados luego de su colocación. Llevan siempre un zócalo en el mismo material o preparado especialmente para combinar con esa cerámica o porcelanato.
Piso de Piedra:
La piedra es el material más duradero y que mejor resiste el desgaste, las agresiones y el uso constante. Sin embargo, debe utilizarse con cuidado y sin abusar de él, pues otorga una sensación fría al ambiente.
Los materiales más rústicos son los más adecuados para exteriores: patios, jardines y terrazas. Para balcones y terrazas las piedras deben ser livianas y permeables. Las opciones más sofisticadas van mejor en baños y cocinas.
Pisos de Ladrillo:
El ladrillo de pared es una buena opción decorativa para utilizar en pisos con una resistencia media. Se coloca sobre una carpeta y permite numerosas combinaciones y diseños. Es un material económico y va muy bien en pisos exteriores, terrazas y jardines, preferentemente tratado con un líquido impermeabilizante para evitar su desgaste.
Los pisos de ladrillos son una excelente elección para exteriores y ambientes con estilo rústico y natural. Se combinan fácilmente con madera, cemento alisado y piedras rústicas. Se puede dejar al natural y disfrutar del desgaste propio que se produce con el tiempo.
Pisos de Goma:
Los pisos de goma son prácticos y económicos. Vienen en forma de baldosas o en rollos con un espesor no mayor a 4 mm. Se colocan pegados al contrapiso o sobre un piso existente con cemento de doble contacto específico para este material. Son ideales para zonas muy transitadas, áreas de trabajo, oficinas, locales comerciales o lugares en contacto permanente con chicos (habitaciones infantiles, playrooms, colegios, etc.)
Se pueden encontrar gran variedad de diseños, mucho surtido de colores, texturas varias, relieves y opciones que imitan otros materiales: piedra, mármol, madera, etc.









































Comentarios